24.1.06

¡COPRODUCCIONES ARGENTINO - URUGUAYAS NARRAN LA EPOPEYA DEL "TITANIC" RIOPLATENSE!

Posteado por Podeti, en Yo contra el mundo


“Eladia Isabel”: Un joven estudiante de Bellas Artes uruguayo viaja a Buenos Aires para exponer una serie de naturalezas muertas inspiradas en chivitos canadienses. Allí conoce a una chica de clase alta que regresa de sus vacaciones en José Ignacio (y que por error se tomó el barco lento) y comienza el romance. Pero la tragedia aniquilará este amor cuando un pesquero destruya brutalmente el casco del barco. Miles de pasajeros entran en pánico y saquean el free-shop; nuestra joven pareja no es la excepción y muere trágicamente cuando, luego de indigestarse con un Toblerone gigante saqueado, se arrojan al agua para intentar alcanzar la costa y mortales calambres los hunden en el lúgubre y lodoso fondo del Río de la Plata. Con Diego Peretti y Leticia Brédice, y la aparición especial de Eduardo D’angelo, el Hombre del Doblaje.

“El Buquebus del Amor”: Un grupo de argentinos y uruguayos de diferentes personalidades vive situaciones reideras e intensos romances, cosa que se complica un poco teniendo en cuenta que sólo tienen tres horas para desarrollarlos – una hora en el barco rápido. Pero cuando los romances están a punto de llegar a buen término, un pesquero destruye el casco del barco y todos mueren (Algunos críticos encontraron la resoluición muy parecida a la del film “Eladia Isabel”). Con Guillermo Francella, Florencia Peña, Tristán y la axctuación especial de Enrique Almada como el capitán.

“Tres horas que parecen diez”: Una película filmada en tiempo real, que cubre todo el viaje en el navío, desde el trámite en Aduana, Migración, etcétera, el mate en las mesitas al lado del ventanal mientras esperás que zarpe, la cola para hacer medialunas de tres pesos con cincuenta – mientras esperás que zarpe – el rellenado de crucigramas cuando el arco parece que zarpó, la mirada impaciente por la ventana cuando te das cuenta que todavía no fue así, la salida a cubierta para la contemplación del magnífico Río de la Plata durante veinte minutos, el video de alguna película de mierda con Michael Keaton, la segunda salñida a cubierta donde a los cinco minutos decís “sí, sí, bueno, ya lo vi”, el pedido prestado del diario a un pasajero desconocido, el reclamo posterior del desconocido que quiere leerlo por segunda vez, la segunda visita al buffet donde te cuentan que ya no quedó nada, la aburrida excursión al free shop “nada más que para hacer algo”, la intención autoabortada de volver a salir a cubierta, los últimos cuarenta minutos en estado de catatonia ansiosa y por fin, cuando ya estás agarrando el bolsito, el choque con el pesquero donde te informan que vas a pasar tres horitas más ahí arriba. Epílogo: El suicidio en masa de la mitad de los pasajeros. Todo, todo, todo en tiempo real. Tiempo denserio. Más auténtico. Con la actuación de Adrián Suar y Julieta Díaz, y la participación especial de Raimundo Soto.

“Marea Charrúa” (Versión Uruguaya): El “33 Orientales”, el primer submarino atómico uruguayo, se interna en las aguas del Río de la Plata con una misión: Hundir el “Eladia Isabel” en represalia por los piquetes contra la papelera. Pero cuando llega el momento de la masacre se desata una lucha interna entre el Capitán y el segundo de a bordo (uruguayo “malo” y uruguayo “bueno” respectivamente), dando comienzo a un verdadero juego “del gato y el ratón” – sea esto lo que sea – hasta que uno de los misiles se dispara accidentalmente y hunde la reserva ecológica de Puerto Madero, acabando con la vida de millones de coypos y unos cuantos turistas decepcionados. Con Ricardo Darín (el “bueno”) y Héctor Alterio (el “malo”), y la participación especial de Ricardo Espalter.

“Marea Charrúa” (Versión argentina): El agente especial Roberto Sosa vuelve de Uruguay terminando la investigación de su vida: averiguar quién fue “Eladia Isabel” (la del buque), cuando un submarino de Greenpeace División Argentina embiste al barco, en venganza por lo de las papeleras, no tanto por la probable contaminación como por el tema de que ya hay mucho papel en el mundo y es todo un desorden. Sosa tiene sólo tres horasn - antes de que los de Greenpeace empiecen a ejecutar a los pasajeros con balas de Krill - para explicarles que los que viajan en el barco son todos argentinos, así que las represalias van por mal camino, pero diversas dificultades – él es tartamudo y los tripulantes del barcos son sordos – se interponen en el camino. Con Rodolfo Ranni como Roberto Sosa y Gastón Pauls (Repetido quince veces por computadora) como “Los de Greenpeace”. Con la actuación especial de Carlos Gardel, que como todos sabemos, era uruguayo.

6 comentarios:

Daniela Couto dijo...

Te acordás cuando publicabas post propios?

Coatí dijo...

eh...
es que ahora me estoy dedicando a los comments...

Daniela Couto dijo...

Disculpá el atrevimiento, pero en publicación de comentarios difícilmente alguien le gane a elso.

Elso R. Azul dijo...
Este blog ha sido eliminado por un administrador de blog.
Elso R. Azul dijo...

Ah claro, uno le quiere dar un poco de vida a esto y sólo recibe críticas. ¿Saben qué...?

El Trufa dijo...

Censurar no, botón. Cada cabeza que tenga lo que quiera dentro y que lo muestre sin más.
Cap censura, collons!